miércoles, 22 de mayo de 2013

Estadios: un baldosero en el Azteca



Si hay un estadio que todos tenemos presente en nuestras retinas a la hora de pensar en un Mundial, es la Bombonera papá, la más grande del mundo el Azteca

Hace dos años, y como no se nos ocurre nada nuevo a propósito del cuatrigésimo quinto aniversario de este mítico lugar, un amigo del diario Excélsior (México) me pidió unas palabras como aficionado sobre mis impresiones al pisarlo. Se publicó un extracto de éstas:

La primera vez que pisé el Azteca fue en 1999. Habíamos llegado con un amigo al DF hacía un par de días y conocer el Estadio donde nos consagramos campeones del mundo trece años antes era el punto obligado de una ciudad en la que caímos sin tener referencia alguna o paquete turístico comprado. El mismo estadio en el que Diego Maradona dejó de ser un mortal para el imaginario argentino.



Bajamos del tren ligero y ahí estaba la Mole de cemento. Las visitas guiadas no existían, por lo tanto las chances de ingresar se reducían a cero. Nos acercamos a uno de los portones, ya que había un pequeño grupo de personas apostadas en la puerta. Estaban remodelando el Estadio debido a la pronta visita de Juan Pablo II ese mismo mes.
Pero el guardia no escapaba a los vicios latinos como el cometero de Havelange. Hicimos una vaquita con todos los presentes y entramos.
La visita fue detenernos en una de las plateas, al costado del campo de juego. Quedé absorto de la inmensidad. Lo primero que recuerdo buscar fue el bloque de parlantes ubicados circularmente sobre el centro del Estadio. Ese que hacía una sombra con forma de estrella en los partidos del Mundial 86, tan presente en nuestras retinas.
El fanatismo futbolístico que poseemos nos llevó a fotografiar los arcos (sí, los arcos, vacíos y sin red) y ponernos a discutir en cuál de los dos fueron los dos goles a los ingleses y el de Burruchaga que definió el Campeonato.
Era todo historia fresca, nuestra.
Salimos felices.

La segunda de las tres visitas fue nueve años después. Esta vez no fue con un amigo, sino con mi mujer. Le expliqué toda mi fascinación, que iba a ser la de ella también, que tenía que conocerlo, que había que ir como fuera. De hecho, se fue sin conocer ese otro monstruo que es el Museo de Antropología en Chapultepec.
Pero esta vez fue distinto. Como en los grandes estadios del mundo, el Azteca también había creado un Museo y visitas guiadas para recorrerlo.



Lo encontré transformado. Moderno. No perdía su grandeza, pero esos nueve años nos habían cambiado a ambos. Quizás por la costumbre que tenemos en nuestras canchas, de que sea todo un poco más precario. Hasta los vestuarios traían foto de los jugadores.
De todas formas lo disfruté mucho. Conocí rincones que estaban negados y entramos al campo. Ahí me dí cuenta que me faltaba ver a La Bestia con gente. Porque esa inmensidad sumada a la masa alentando se iba a sentir fuerte ahí abajo.

Así fue. Mi tercer encuentro con el Gigante fue unos días después, acompañando a un amigo local y fanático americanista. Comenzaba el Clausura 2008 y las Águilas arrancaban su periplo con los Camoteros de Puebla. Nos ubicamos en una de las plateas altas. El amargo cero a cero que los jugadores ofrecieron a la afición no opacó la felicidad que tenía de cerrar mi círculo personal con el Azteca.


lunes, 20 de mayo de 2013

RePartidos: Bélgica - Corea (Italia 90), un dolor de ojos

En el afán de buscar historias donde no las hay poco recordadas o inéditas, nos topamos con este partido que, por diferentes variables, fue un verdadero Pearl Harbor a las retinas.



La victoria Argentina en México '86 fue la reivindicación de un fútbol especulativo, amarrete y tácticista, que valoraba la subordinación y el orden por sobre la inspiración y las libertades individuales pese a que, paradójicamente, aquella Selección de Bilardo contaba con el mejor y más desequilibrante jugador que vio cualquier edición de la Copa del Mundo: Giusti Maradona. 

Como siempre, las vueltas olímpicas marcan tendencia. Entonces, durante el lustro siguiente, tanto equipos de liga como selecciones se dedicaron a plagiar ese modelo, adaptándolo, levemente, a la figura de algún jugador, ya sea por cualidad, negocio o clamor popular. 

De esta manera, varios equipos cambiaron su idiosincrasia: Inglaterra dejó de jugar a los centros, la Holanda de Leo Beenhakker olvidó el romanticismo y Brasil experimentó en su mediocampo con Dunga, un señor sindicado, por aquellos días, de encarnar al certificado de defunción del Jogo Bonito. Ni que hablar de Francia, que apostó al Catenaccio y se quedó afuera de todo. 

En ese tablero global, equipos utilitarios como Irlanda, Checoslovaquia, Escocia, URSS, Yugoslavia y Rumania equipararon fuerzas y fueron protagonistas de diferentes competiciones con mayor o menor suerte. 

Italia '90 fue el punto cúlmine de esa manera de sentir el fútbol, con un Mundial aburrido, con pocos goles y espectáculos lamentables. Aunque la canción, los penales del Goyco, los goles del Cani y las lagrimas de Diego nos hagan sentir lo contrario. Italia '90 fue aberrante

Y si los de arriba no daban el ejemplo… ¿Qué se le podía pedir a los de abajo? En ese mar de intrascendencia, se encontraban Bélgica y Corea del Sur.

   

Los equipos antes mencionados tenían la obligación de abrir el Grupo E, donde también se encontraban España y Uruguay. Los asiáticos contaban con lo de siempre: un grupo de futbolistas toscos y elementales, donde sólo destacaba la figura del Caballo Loco Kim - Joo Sung. Por su parte, los europeos presentaban a algunos de los héroes que habían logrado el cuarto puesto en el '86, aunque ya desgastados como equipo y como grupo: Eric Gerets, Franky Van der Elst, Enzo Scifo, Michel De Wolf, Georges Grun y Jan Ceulemans, entre otros. 

Sin embargo, quien se llevó toda la atención fue el legendario Michel Preud' Homme. El arquero, quien sufría de glaucoma, había padecido una infección en sus ojos en la previa al Mundial, lo cual le impedía usar sus lentes de contacto habituales. Como solución, el portero le solicitó a la FIFA el permiso para utilizar unos anteojos plásticos ahumados para protegerse de los rayos ultravioletas. 

Contrariamente a lo que se suponía, el organismo aprobó la petición del arquero, dejando, eso sí, la última palabra a criterio de los diferentes árbitros. Preud' Homme, feliz como una diva, se paseó con sus nuevos juguetes tanto en entrenamientos como en ruedas de prensa. El genial portero del Malinas estaba seguro de, ante Corea del Sur, hacer historia grande en las Copas del Mundo. Aunque de una manera periférica, claro. 

Lamentablemente para él, aquel 12 de junio lloviznó molestamente sobre Verona y fue el propio arquero quien desistió de la idea de usar los anteojos, ya que era peor el remedio que la enfermedad. El resto de los partidos de Bélgica en ese Mundial fueron en horario nocturno, excepto uno: ante España por primera ronda. Entonces, ¿Por qué no usó sus gafas Preud' Homme? Simplemente, por que no lo dejó el Pichi Loustau quien, por ese hecho, fue señalado como el principal responsable de la derrota belga con perdida del primer lugar en el grupo incluida.  

En 1994 el arquero volvió a solicitar aquella extravagancia a la FIFA pero, en esa ocasión, le dieron un no enorme como sus cataratas. Será en la próxima vida, Michel…

  

 El que tenía problemas peores en los ojos, no pidió nada y jugó como un campeón fue el delantero surcoreano Lee Tae – Ho. Es evidente que los asiáticos son todos iguales y que apenas se le ven los ojos. Por eso, al ver su figurita nadie se percató que al jugador le faltaba el ojo izquierdo y que en su lugar tenía una canica, sin (?). 

En efecto, Tae Ho había sufrido una patada en la cara en 1988 defendiendo al Daewoo Royals, su equipo de toda la vida. En principio, el atacante perdió la visión de dicho ojo y meses después fue necesario vaciarle el globo ocular, pese a lo cual su técnico, Lee Hoe – Taik, lo incluyó en la lista mundialista. Y así, el tuerto Lee Tae Ho ingresó a los 63 minutos del partido ante Bélgica y hasta le remató dos tiros a Preud' Homme. Claro, estaba en juego una caja de Colirio (?). 

De esta manera, el surcoreano hizo historia al ser el primer jugador con una mutilación facial en disputar una Copa del Mundo y el segundo con un faltante físico después del uruguayo Héctor El Divino Manco Castro. ¡Como para que Salvador Cabañas sueñe con Brasil 2014! 

Tae Ho no volvió a ver acción en esa Copa y tras el Mundial se retiró. Luego se convirtió en director técnico y recibió varias distinciones como “ejemplo de vida”. Muy lindo, aunque todos se olvidan de la peor parte: los tuertos no pueden ver cine en 3D. Será en la próxima vida, Lee… 

Ah, nos olvidábamos de algo. En el que fue elegido como el peor partido de Italia '90, Bélgica le ganó a Corea del Sur por 2 a 0. Un asco. Aunque a varios ya le dolían los ojos de antemano… 

Ciriaco

miércoles, 15 de mayo de 2013

Placard: la camiseta de Chile que no quería la FIFA



Después de 16 largos años de ausencia, en los que incluso sufrió una severa sanción de la FIFA, en 1998 la selección chilena volvió a participar de una Copa del Mundo y lo hizo de forma aceptable, llegando hasta los octavos de final. Lo que no era aceptable era su camiseta, un modelo bastante viejo que tuvo que ser acondicionado para la gran cita. Aquí la historia. 

Hacia comienzos de la década del 90, la firma Reebok, históricamente relacionada con el calzado y la indumentaria de aeróbic, puso un pie en el mundo del fútbol para tratar de competir en un mercado difícil que dominaba adidas y en el que también luchaban Umbro y Puma, entre otras. Fue así como la marca de origen inglés, con sede en los Estados Unidos, se convirtió en el sponsor técnico de algunos seleccionados de segundo o tercer nivel, como Rusia y Ecuador. Y a todos les tiró por cabeza un template no demasiado rebuscado, cuya única intención era mostrar bien grande el logo. 

 

En aquel 1993 Reebok cumplió el cometido. Sus equipos eran fácilmente identificados, gracias a un diseño que, con el tiempo, se convertiría en un clásico. Pero no todo sería color de rosa. 

Ya ese año, la FIFA puso el grito en el cielo porque el reglamento prohibía exhibir un isotipo de semejantes dimensiones en la camiseta de un seleccionado nacional. Rusia, por ejemplo, fue advertida de esto y ese mismo año tuvo que presentar un modelo provisorio, que le alcanzó para llegar hasta el mundial de USA '94, donde presentó aquella casaca con la que Oleg Salenko le hizo 5 goles a Camerún

Ecuador, por su parte, siguió usando aquel modelo porque, al no estar clasificado para la Copa del Mundo, su caso no era relevante para los intereses de João Havelange y compañía. Incluso en 1995 ganó la Korea Cup con esa camiseta.

   

Chile profundiza el modelo 

Lo curioso es que, después de mucho tiempo en el que el polémico diseño ya había sido discontinuado, a mediados de 1996 Reebok volvió a la carga con su nueva incorporación: la selección chilena de fútbol. Primero le confeccionó una camiseta sobria, sin demasiados firuletes, para el Preolímpico de ese año. Pero después retornó a las fuentes con el template anti FIFA. 

La casaca en cuestión terminó haciendo historia en las Eliminatorias para Francia '98, aquellas en donde la dupla de Marcelo Salas e Iván Zamorano hizo la diferencia, clasificando al equipo de Nelson Acosta. 

Ya en 1997, cuando el Mundial estaba en el horizonte, la gran publicidad de Reebok se empezaba a transformar en un problema a futuro, por eso la marca se vio obligada a cambiar el mítico diseño. ¿Solución? Sacarle los dos bastones blancos del margen izquierdo y listo. Nada de andar complicándosela mucho. 

Con ese diseño, levemente alterado para la Copa del Mundo (se modificó el escudo y se agrandaron exageradamente los números), la selección de Chí-Chí-Chí Lé-Lé-Lé (?) llegó hasta los octavos de final, donde finalmente fue vapuleada por Brasil, aunque a esa altura poco importaba. 

Reebok había cumplido el objetivo: robar 15 años con el mismo modelo. Y sino miren a Gambia en 2002 o a Tití Henry en su visita a Chile en 2008. ¿Hasta cuándo, juez? ¿Hasta cuándo? 

jueves, 9 de mayo de 2013

Em Uma Lajota: Sergio Gioino


Sergio Alejandro Gioino Ponce (Koleston)

Cuando hablamos de la invasión argentina en Brasil, no nos referimos únicamente al verano en las playas de Florianópolis, en el estado de Santa Catarina, donde es frecuente escuchar esa tonada tan particular que, sin ninguna necesidad, le agrega un –inho a cada palabra.

Ahí es común oír diálogos del tipo “Pasame la pelotinha”, “Decile al mozinho que se me enfría la cervecinha”, “Me voy para el hotelinho” o “Pedí aguinha para el matecinho”, entre otras expresiones que no tienen razón de ser.

También, aunque en menor medida, nos referimos a la gran cantidad de compatriotas que en la última década, beneficiados por las buenas actuaciones de Juan Pablo Sorín (Cruzeiro) y Carlos Tevez (Corinthians), hicieron del futebol brasileiro un modo de ganarse la vida.

Argentino de nacimiento y chileno por adopción, el delantero Sergio Gioino hizo prácticamente toda su carrera (bastante exitosa, por cierto) del otro lado de la Cordillera, entre weones y temblores. Apenas abandonó el país de Beto Cuevas (el nefasto cantante de La Ley) en dos ocasiones, las dos para irse a Brasil.

Nacido en 1974, sus inicios con la número cinco fueron en el club San Jorge de Córdoba. Luego, a los 16 años, se unió a las inferiores de Newell’s Old Boys, donde estuvo tres meses y la pasó mal. "En la pensión donde estaba me robaron todo y tuve que regresar a la casa", contó alguna vez, ya afianzado en Chile. "A los 20 años regresé a Newell’s, pero una lesión en la rodilla, al ligamento cruzado, me impidió jugar por un año y dos meses, así que otra vez volví a San Jorge".

Con 22 años y roto, cruzó la Cordillera para cumplir su sueño de convertirse en futbolista profesional. Arrancó en Provincial Osorno (1997) y luego, lentamente, fue subiendo escalones. Siguió perforando redes en Coquimbo Unido (1998), Deportes Iquique (1999), Huachipato (2000 a 2002) hasta que llegó a un grande: Universidad Católica (2003).

Sin embargo, se hizo reconocido en la vereda de enfrente. Su buen desempeño en la Universidad de Chile (2004/05), principalmente en la Libertadores de 2005 -la rompió ante el São Paulo-, al lado de Gokú Rivarola, fue el trampolín para su llegada al Palmeiras brasileño (2005/06).

Enseguida las cosas se complicaron cuando Candinho, el DT del Verdão que lo había pedido, presentó su renuncia en medio de una racha negativa. Su reemplazante fue Paulo Bonamigo, con el que Koleston (lo apodaron así porque le gustaba teñirse reflejos en el pelo) tuvo algunos roces, por ejemplo cuando ante Paraná Clube pateó un penal sin la autorización del entrenador.

Aunque el encargado oficial era Marcinho, el chileno argentino agarró la pelota y… lo erró. Por suerte, el arquero se había adelantado y el penal se tuvo que repetir. Ahí sí, Marcinho no perdonó y convirtió el descuento del Palmeiras, que igualmente cayó 2 a 1. "En la charla técnica quedó definido que los lanzadores son: primero Marcinho, después Washington y luego Juninho. Gioino tomó una iniciativa que vamos a tener que aclararla", declaró Bonamigo, enojado con el delantero, que terminó en el freezer por algunas fechas.

El ciclo de Bonamigo se acabó rápido, en julio, con un récord de 5 victorias, 2 empates y 9 derrotas. Contundente. Su sucesor fue nada más y nada menos que el enemigo número uno de la Argentina: Emerson Leão.

Pese a los antecedentes, el Flaco jugó bastante bajo la dirección técnica de Leão. Marcó algunas veces (pocas, se esperaba más de él) y hasta lo tuvo en cuenta, aunque cada vez con menos frecuencia, en la Copa Libertadores de 2006, en la que el Verdão quedó eliminado –ya sin Koleston- en octavos de final tras caer ante São Paulo. En total, Gioino en el Porco disputó 37 partidos y solo convirtió 7 goles. Poquitinho.

Regresó a la U de Chile (2006), como había prometido, pero ya no era el mismo de antes, y más tarde tuvo un paso apagado por la Unión Española (2007).

Su segunda experiencia en la tierra de Pelé, ya en la recta final de su carrera, fue en el Gama de Brasilia (2008) y estuvo a tono con su desempeño reciente. El conjunto de la capital tuvo un arranque desastroso en la Serie B del Brasileirão y Koleston no fue la excepción. Apenas dos meses después de su llegada, le rescindieron el contrato.

En 2009 volvió a Coquimbo Unido (2009), en la segunda división, donde se retiró tras fracasar en el intento de conseguir el ascenso a Primera. Por estos días es representante de jugadores.

sábado, 27 de abril de 2013

Estadios I

Falta poco mas de un año para irnos de putas y falopa con la guita que juntemos en esta página que empiece el mundial y de a poco se van inaugurando y reinaugurando estadios.
En todas las páginas te van a hablar de cuanto demoró la reforma, cuanta guita salió, si alcanzarán las butacas para meter 40mil de visitante, etc.
Nosotros podríamos hacer eso, copy-paste y dejen 100 reales que tenemos que comer pero no, sabemos que tenemos lectores que tienen mucho tiempo al pedo para buscar todos esos datos en internet tan cultos como exigentes, entonces encararemos los estadios centrándonos en sus creador: Diooos el arquitecto.
Todos los edificios emblemáticos en el mundo tienen alguna referencia hacia el arquitecto que lo diseñó o muchas veces el edificio llega al carácter de "emblemático" por el arqutiecto que lo hizo.
Como somos medio hipsters(?) no arrancamos el repaso por el popular Maracaná, sino que nos vamos 1000km al norte, a la ciudad de Salvador y le damos la bienvenida al Ingeniero Agrónomo, Diseñador, Pintor y Arquitecto Diógenes Rebouças, proyectista del Estadio Octávio Mangabeira, mas conocido como el Arena Fonte Nova.

Diógenes Rebouças nació el 7 de mayo de 1914 en Amargosa, el segundo barrio de Independiente una pequeña ciudad del Estado de Bahía, al norte de Salvador, ciudad en la que murió el 6 de noviembre de 1994.
Por influencia paterna comenzó a estudiar la carrera de Ingeniero Agrónomo en 1933 pero no le cabía ni medio, así que se inscribió en la Escuela de Bellas Artes donde terminó en 1937 la carrera de Diseño y Pintura. Un año antes del diploma se había despachado a pedido de la madre (teléfono, Ustari) con la Catedral de San José en la ciudad de Itabuna, considerada por él mismo su primera obra.
Catedral de San José, ciudad de Itabuna
En 1942 comenzó la construcción del Estadio Octavio Mangabeira, obra que finalizaría en 1951, un año antes de graduarse como Arquitecto.
Para el momento de recibir el título de Arquitecto, el Diógenes ya era un referente en el Estado de Bahía ya que en 1943 fue invitado a participar del planeamiento territorial de la ciudad de Salvador por el Ingeniero Mario Leal Ferreira, artífice de la ciudad de Salvador tal como la conocemos actualmente, la temprana muerte de Leal Ferreira en 1947, lo deja al frente del proyecto de transformación de la ciudad.

Disgresión: Si tienen la suerte de visitar esta ciudad, tomensé un momento para pensar el quilombo que sería sin las avenidas proyectadas por estos fenómenos entre la década del 40 y la década del 60, funcionaron de manera similar al Plan de Haussmann para París, con la diferencia que el francés lo hizo para evitar que la resistencia se atrinchere en las calles angostas y los brasileros para dotar a la ciudad de una infraestructura e higiene acordes a la época. Para que se den una idea, antes de la intervención de este grupo multidisciplinar en la década del 40, en la ciudad de Salvador no había transporte colectivo. También fue la primera vez que el desarrollo urbanístico de una ciudad se proyecto desde los escritorios, 20 años después Niemeyer inauguraba Brasilia, una ciudad desarrollada desde cero.
A la izquierda París despuésde Haussman, a la derecha Salvador después de Leal Ferreira y Reboucas
Las décadas del 40 y del 50 fueron las mas prolíficas para nuestro homenajeado y se destacan sus siguientes intervenciones:
Hotel de Bahía (1947-1952 en colaboración con Paulo Antúnez Ribeiro), la primera etapa del Centro Escolar Carneiro Ribeiro (1947-1950 en colaboración con Helio Duarte), la Penitenciaría del Estado (1950-1951), Edificio Comendador Urpía (1956-1957), la Avenida Centenario que une el Dique Tororó con el barrio de la Barra, Avenida de Contorno (1952) que une la ciudad alta con la ciudad baja bordeando la bahía, etc.
Hotel Da Bahía, el primer 5 estrellas de Salvador. Hoy es parte de la cadena Sheraton
Centro Carneiro Ribeiro, mas conocido como Escola Parque
Edificio Comendador Urpía
Avenida Centenario vista hacia el sur
Escuela Politécnica 1
Escuela Politécnica 2
Escuela Politécnica 3

Avenida Contorno en construcción, circa 1962 y vista desde el MAM, circa 2012
Sin participación directa, también supervisó la construcción de dos edificios emblemáticos de Salvador: el Teatro Castro Alves (TCA, a 1 cuadra del Bar do Tirson) y el Museo de Arte Popular y Arte Moderno (el TCA fue terminado en 1968 y el Museo en 1963) y la reforma del Estadio Octavio Mangabeira en 1971.
Para que se den una idea de la influencia del tipo en la ciudad de Salvador, acá les dejo un mapeo gentileza de Diógenes e ACM en donde los puntos azules son obras de Diógenes Rebouças y los puntos rojos son obras de otro ícono bahiano como Antonio Carlos Magalhaes: MAPA

Teatro Castro Alves
Estadio Octavio Mangabeira - Arena Fonte Nova:
Se inauguró oficialmente el 28 de enero de 1951 con el partido entre Botafogo de Salvador y Guaraní BA con triunfo para los primeros por 1 a 0. El gol de esa primera inauguración lo hizo un tal Antonio que despuntaba el vicio para Botafogo. Ese partido correspondía al Torneo Octavio Mangabeira que finalmente obtendría el Bahía, uno de los dos equipos grandes de Salvador.
Inauguración en 1951
Fue también el Esporte Clube Bahía el que logró lo que Vélez no puede llenar la cancha con 110.438 personas en una semifinal del Brasileirao 1988 contra Fluminense, partido que terminaron ganando al igual que la final contra Inter de Porto Alegre.
Ubicación del Arena Fonte Nova
Para nosotros los uruguayos también tiene un recuerdo especial ya que ahí se jugó la final de la Copa América 1983. Uruguay llegó al título luego del 1 a 1 logrado con gol del Patito Aguilera, que se desmayaba mientras la pelota entraba al arco.


En 2007, ocurrió una tragedia que selló el destino del viejo Fonte Nova: una tribuna cedió mientras se jugaba un partido correspondiente a la Serie C entre Bahía y Vila Nova, matando a siete personas. Dos días después de ese accidente, el 27 de noviembre de 2007, el histórico estadio cerraría sus puertas para siempre.
El viejo Fonte Nova
El 29 de agosto de 2010 se demolió el viejo estadio, dando comienzo a las obras de cara al mundial de Brasil 2014. Estas obras finalizaron el 5 de abril de 2013 y fueron ejecutadas por una iniciativa público-privada en la que participaron el Gobierno bahiano, la empresa OAS y la constructora Oderbrecht. El nuevo estadio mantiene la herradura proyectada originalmente, decisión arquitectónica que sirve para enmarcar la vista hacia el Dique de Tororó.

El nuevo Fonte Nova
Casualmente en Oderbrecht trabajó como asesor Diogenes Rebouças en el final de su carrera, siendo esa empresa la que editó en 1985 su libro de acuarelas: "Salvador da Bahía de Todos os santos no século XIX".
Las famosas acuarelas que retratan la ciduad de Salvador en el siglo XIX

Fuentes: SkycrapercityForum Patrimonio - http://www.copa2014.gov.br - Biblioteca personal

lunes, 22 de abril de 2013

La ruta del dinero baldosero (Cámara oculta)


El video que revela la trama secreta de la campaña #UnMundialParaEnUnaBaldosa. Lavado, estafas, mentiras y engaños entre @JuanCastroMDP, @Cabeza1979, @Cinetiquetar y el pelotudo de @Smokeseller

Ya sabés quién está detrás de todo esto. Ahora te queda ser cómplice. ¡Doná!

martes, 26 de marzo de 2013

One hit wonder III

Pasamos del continente de Cristóforo Colombo al de Marco Polo, desde donde cinco selecciones han viajado a jugar la Fase Final de la Copa del Mundo. La primera fue Indonesia en 1938 y la última fue China en 2002, entre esos dos mundiales también debutaron y se despidieron: Kuwait en 1982, Irak en 1986 y Emiratos Árabes Unidos en 1990. Al igual que con el repaso americano, ordenaremos las selecciones según la tabla histórica de posiciones.

Kuwait:
Quizás una de las performances mundialistas mas escandalosas de la historia le cupo a estos muchachos llegados a España desde la península arábiga luego de dejar por el camino a Corea del Sur, Malasia y Tailandia en Primera Ronda (ganó los 3 partidos, convirtió 12 goles y no recibió ninguno) y a Nueva Zelanda (que también clasificó), China y Arabia Saudita en la Segunda. El DT era Carlos Alberto Parreira.

Por la entrada del debut te piden 50 euros en todocoleccion.net
Debutaron en los mundiales el 17 de junio de 1982 ante un grande en plena bajada como Checoslovaquia, el enorme Panenka adelantó a los checos de penal pero a los 13' del segundo tiempo Al-Dakhil marcó el sorpresivo y definitivo empate para los kuwaitíes.
"Alá me está diciendo que debo hacerle caso al primer jeque que venga a presionarme"
El segundo partido fue ante Francia que venía de perder en el debut ante Inglaterra. Treinta minutos duró la resistencia de los árabes ante los heridos franceses, 4 a 1 fue el resultado final pero todo eso es anecdótico comparado con el hecho que hizo famoso a este partido. Francia ganaba 3 a 1 (Genghini, Platini y Six para los galos, Al Buloushi para Kuwait) y el partido estaba liquidado, a los 40 minutos Giresse es habilitado por Platini y queda mano a mano con el arquero al mismo tiempo que desde la tribuna suena un silbato. El francés lo ignora y define, los kuwaitíes le obedecen y se detienen, gol. El soviético Miroslav Stupar convalida el gol (legítimo por cierto) y se arma revuelo en la tribuna ¿que pasaba? El hermano del Emir de Kuwait y Presidente de la Federación de Fútbol de su país estaba haciendo señas a sus jugadores de que se retiren del terreno de juego mientras bajaba de la tribuna a la cancha con un maletín. Nadie entendía nada, los franceses quedan lejos del tole-tole y los asiáticos con este jeque a la cabeza presionan al juez para que anule el gol. El árbitro con más tacto que honradez decide anular el gol para que Kuwait no abandone el campo y siga jugando los minutos que faltaban (luego Bossis haría un cuarto gol verdadero). A raíz de esta decisión, la FIFA suspendió de por vida al árbitro. Peor destino corrió el hermano del Emir ya fue boleteado por los iraquíes en la invasión a Kuwait de 1990.
Les dejo un video (creo que) de Informe Robinson sobre el incidente, las caras de Giresse se roban los 2 minutos de video:

Luego de ese partido les tocaba cerrar su participación contra Inglaterra pero a quien mierda le importaba. El 25 de junio, a los 27 minutos de juego Francis ponía el uno a cero a favor de los piratas y a llorar a los pozos petroleros.
Finalizaron su primer y única experiencia en el puesto 21 entre 24 selecciones, con 1 punto, 2 goles a favor y 6 en contra. Dos jugadores compartieron el honor de ser los goleadores: Al Dakhil y Al Buloushi.
El plantel que presentó Kuwait en España 82 fue el siguiente:
Al Tarabuisi, Mubarak Fajah, Mubarak, Al Qabendi, Al Mubarak, Al Houti, Matar, Al Buloushi, Sultan, Al Anbari, Al Ghanem, Al Suwaayed, Al Issa, Ma'yoof, Al Hashash, Al Dakhil, Al Shemmari, Karam, Rehayyem, Mohammed, Ahmad y Bahman. DT: Carlos Alberto Parreira


Iraq:
El mundial de Colombia México 86 va a ser recordado toda la vida como "El Mundial de Maradona" pero también fue "El Mundial de Irak"(?). Algunos años después de la Guerra contra Irán y algunos años antes del a Guerra del Golfo, los iraquíes tuvieron su pausa bélica para alentar a la selección. Llegó al mundial de manera agónica ya que clasificó al ganarle el último partido de la Primera Ronda a Qatar, luego eliminó a Emiratos Árabes Unidos gracias a la regla del gol de visitante y finalmente dejó con las ganas a Siria tras un empate 0 a 0 de visitante y una gran victoria por 3 a 1 en Bagdad.

Debutaron el 4 de junio de 1986 en el estadio Bombonera de Toluca ante el seleccionado paraguayo y cayeron 1 a 0 gracias al solitario gol de "Romerito". Vaya uno a saber porque cambiaron su camiseta verde por esa aurinegra que no era fea pero parecía comprada en la feria.

Su segundo partido los encontró con otra camiseta de feria pero celeste, se ve que tenían un fetiche con Peñarol y con Uruguay, de otra manera no se entiende.


Con los belgas también fue derrota pero con el consuelo de haber anotado un gol: Scifo y Claesen adelantaron a los europeos antes de los 20 del primer tiempo y Ahmed Radhi Amaiesh puso el 1-2 definitivo.
Debían definir su clasificación contra el local, México, estaban obligados a ganar y a esperar un triunfo de cualquiera en el partido Paraguay vs Bélgica. No se dio ninguno de los dos resultados, belgas y paraguayos empataron 2 a 2 y nuestros homenajeados perdieron 1 a 0 contra México con gol de Quirarte.
Pueden ver el resumen de sus tres partidos acá: Partido 1 - Partido 2 - Partido 3
Su primer mundial los dejó en la posición 23 de 24 selecciones con 1 punto sin puntos, 1 gol a favor y 4 goles en contra. Su goleador fue Ahmed Radhi Amaiesh con una conquista.
Top scorer
Los siguientes jugadores formaron el plantel que presentó Iraq en México 1986:
Salman, Majeed, Allawe, Salim, Mahmoud, Shihab, Hassan, Amaiesh, Minshid, Mohammed, Aufi, Jamal Hamzah, Allawi, Hanna, Abidoun, Shaker Hamzah, Tweresh, Sharif, Kassim, Jasim, Mohammed, Al Roubai. DT: Evaristo de Macedo Filho

Los iraquíes el día del debut
Cerramos la primera parte de los equipos asiáticos con una referencia a nuesto objeto de culto:

No podía faltar el álbum alternativo si hablábamos de México 86
Ni el nombre, ni la cara. Esos tipos merecen ir al mundial mas que nosotros.
Fuentes: Eduardo Cantaro http://historias-mundiales.com.ar http://youtube.com http://images.google.com http://soccermond.com http://football-uniform.seesaa.net/